Historia

Historia

Monarca también tiene una historia. Una que lleva 25 años en construcción y que sólo ha sido posible gracias a muchos: alumnos creativos, papás cariñosos, maestros comprometidos, aliados incondicionales y varios otros actores. Juntos hemos logrado crear una historia llena de imaginación, esfuerzo, celebraciones, grandes aprendizajes, transformaciones y vida.

Ahora sabemos que esta es una historia que vale la pena contar y seguir escribiendo. Así que aquí está, nuestra historia empezando desde el principio…

 

1993. Un pequeño capullo

En 1993 surgió la gran idea de comenzar una escuela. Nació como una idea pequeña como un capullo, pero, también como un capullo, tenía guardada la fuerza suficiente para llevar a cabo una metamorfosis completa. Monarca quería ser una escuela distinta, una escuela en la que todos los niños pudieran gozar de la aventura de aprender, de compartir, de cuestionar, de disfrutar.

Todo se puso en marcha y 3 años después, en Marzo de 1996, se empezó a construir el edificio de preescolar. Este proyecto algunos meses más tarde ¡ganó un premio estatal de arquitectura!

 

1996-1997. Nacimiento del preescolar

¡Monarca abre sus puertas a 30 niños de preescolar! Durante este periodo y con apoyo de los papás, aparecieron proyectos como Filosofía para Niños, Animación a la Lectura, Hortaliza, y Cocina. El año terminó con muchas victorias, pero también con muchos planes a futuro, muchas más ideas por realizar. Recordamos con cariño los comienzos de programas que son ahora un sello característico Monarca y cómo nacieron de esfuerzos comunitarios.

 

1998-1999. Nacimiento de la primaria

Este ciclo escolar empezó con gran entusiasmo. ¡Nuestra propia primaria Monarca! Comenzamos con un grupo de primer grado, uno de segundo grado y uno de tercer grado. Se realizó por primera vez nuestra Semana Cultural, además de la primera edición de la gran Kermés de la Creatividad y los primeros Encuentros de Aprendices. Poco a poco los logros, las oportunidades y las experiencias crecían y se multiplicaban. Descubrimos más lugares a donde mirar, más personas con quienes dialogar, más preguntas por hacer.

 

2000-2005. Estableciendo nuestras bases

Cinco años importantes de fortalecimiento. Más familias se siguen uniendo a nuestra comunidad Monarca. Continuó el trabajo diario, los proyectos, viajes, eventos y celebraciones; esos esfuerzos extra que sabemos que dan a nuestra escuela una identidad diferente. Nuestro modo de trabajo se empieza a consolidar como hábitos, tradiciones, una manera particular de ver y estar en el mundo. Se empezaron a tejer esos rasgos que nos caracterizan, que nos hace Monarca. Una esencia sellada por nuestro gusto por la lectura y el sentido de comunidad.

 

2005-2010. Alcanzando nuevas alturas

Empezamos este lustro celebrando: ¡El ciclo escolar 2005-2006 marcaba nuestro cumpleaños número 10! Festejamos con la apertura del Centro Deportivo Monarca, con la acreditación como escuela de calidad ante la Confederación Nacional de Escuelas Particulares y con la alegría de saber que somos parte de una comunidad que crece y se transforma, que sueña y aprende, que se esfuerza cada día por ser mejor.

Nuevos logros se suman a los anteriores: equipamiento con aulas electrónicas, automatización de la biblioteca y la presentación de nuestro proyecto de fomento a la lectura en la FIL Guadalajara 2008.

Como una escuela comprometida con su entorno, abrimos nuevos espacios de proyección social tales como la “Gran Subasta de Arte”, “Leer en el Viento” y “Leer el Bicentenario”, enfocados a compartir la experiencia de Monarca con otras comunidades.

También se formaliza el intercambio de diálogo filosófico entre alumnos y maestros a través del proyecto Hampshire-México, Así fue como en 2009 recibimos el Global School Partnership Award de parte del gobierno Británico. Este mismo año los alumnos de 6° grado presentan por primera vez el examen de inglés KET para obtener la certificación Cambridge.

 

2010-2015. Activando nuevos conocimientos

En el 2010, Monarca da un gran paso más: un paso hacia la interculturalidad. La escuela se incorpora a Red PEA, un grupo de Escuelas Asociadas a la UNESCO.  Estamos orgullosos de ser reconocidos por nuestro compromiso con la promoción de la paz y la cultura. Desde entonces, las celebraciones mundiales, la difusión y promoción de la cultura y la educación para la paz se cristalizan en acciones cotidianas en la escuela.

¡Nace el Áleph! La biblioteca se transforma en un Centro de Ideas. Este lugar dinámico, equipado con tecnología, se convierte en un espacio sin fronteras para inspirar curiosidad y conocer el mundo entero. El Áleph nos permite entender que la educación del siglo XXI no tiene fronteras, ni tiempo, ni lugar. Aprendemos siempre. Aprendemos conectándonos, comunicándonos y colaborando con otros.

 

2015-2020. Persevering as a community

Una vez más miramos a nuestro alrededor tratando de reconocer los signos de los tiempos. Como respuesta directa reformulamos nuestro proyecto educativo y nos transformamos en un colegio bilingüe con el fin de responder con fuerza y determinación a los retos del siglo XXI. Incorporamos la metodología SOLE (Self Organized Learning Environment), considerada a nivel mundial una de las propuesta más innovadoras en el campo educativo, abriendo por esta razón el primer laboratorio SOLE en México. También optamos por integrar el programa de robótica y ajedrez en el aula al área de inglés.

En este periodo se consolida el programa Clubes de Aprendices, una propuesta para trabajar compartiendo intereses, colaborando juntos y aprendiendo a pensar creativamente. Los clubes se alinean con los cinco componentes pedagógicos de nuestro proyecto educativo: Crecer en la Ciencia, Crecer en el Arte, Crecer en la Literacidad, Crecer en la Paz y Crecer en la Multiculturalidad. ¿Para qué un club? Para abrir los ojos, la mente y todos nuestros sentidos al mundo; para observar, explorar y descubrir en todo momento; para aprender con y de todos; para celebrar comunicando y compartiendo hallazgos y creaciones.

El ciclo escolar 2019- 2020 presentó retos imprevisibles y momentos de mucha incertidumbre para todos, pero con mucha perseverancia llegó una lección muy valiosa: que la escuela está donde está su comunidad y que su fortaleza reside en el apoyo, la confianza y el trabajo comprometido. Los esfuerzos que se llevaron a cabo por toda nuestra comunidad durante la pandemia fueron inmensos, pero a su vez, los resultados nos llenaron de inmensa alegría. Ahora estamos listos para volar cada vez más alto y más lejos.

 

2020-2021. Reinventarse y migrar

¡Tenemos muchos motivos para celebrar! Este ciclo escolar 2020-2021, cumplimos 25 años de ser la escuela que queremos ser, llenos de identidad y movidos por grandes sueños. El capullo de nuestra Monarca fue fuerte y aún hay muchos nuevos destinos a los que quiere volar. Este es simplemente un capítulo nuevo que nos permite apreciar todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que dejaron quienes pasaron por aquí y todo lo que hacemos cada día.

Nos enfrentamos a un año de adaptación y estamos convencidos de que estamos preparados para el reto de migrar hacia una nueva forma de entender nuestro papel como escuela y como espacio formativo. Es momento de repensar el aprendizaje y cuestionar la esencia de los procesos de transformación. ¡Estamos listos! Monarca seguirá creciendo junto con la alegría de nuestro trabajo y de la participación de todos. Nos seguiremos fortaleciendo en la medida en que se siga construyendo un sueño compartido.